Psicomotricidad. Terapia psicomotora TPM

El niño tiene que vivir su cuerpo a través de una motricidad no condicionada, en la que los grandes grupos musculares participen y preparen, posteriormente, los pequeños músculos, responsables de tareas más precisas y ajustadas. Antes de coger un lápiz, el niño tiene que tener en términos históricos, una gran utilización de la mano en contacto con numerosos objetos.

Que el niño mejore el conocimiento que tiene de su cuerpo, que se sepa orientar en el espacio y que sepa reconocer las relaciones de los objetos que manipula, es conveniente que sea anterior al aprender a distinguir entre una d y una b, en donde entran las relaciones nocionales verticales y horizontales, izquierdas y derechas.

Los aprendizajes escolares exigen una vivencia del cuerpo en sus tres aspectos fundamentales, que son el cuerpo vivido, el cuerpo percibido y el cuerpo representado. La lectura en el dictado, la redacción, la copia, las cuentas, la música, el movimiento, son siempre puntos de expresión acompañados por el cuerpo.

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