Datos sobre organización psicomotora

Perspectiva sobre la regulación sensorio-motora y sobre los factores psicotónicos.

La vivencia corporal es el factor generador de las respuestas adecuadas, en las que se inscriben todas las tensiones y emociones que caracterizan la evolución psicoafectiva del niño. Según las vivencias motoras, el tono adquiere una expresión representativa, demostrada a lo largo de la evolución de la tonicidad y en la dialéctica de sus estados hipotónicos e hipertónicos.

Los hipertónicos (hipoextensos) son más precoces en la adquisición de la marcha y más activos, los hipotónicos (hiperextensos) están más avanzados en la prensión y en la exploración de su cuerpo.

El niño hipotónico es de movimientos más sueltos, más suaves y más coordinados, y acusa un menor gasto muscular. En el aspecto social, un niño con estas características revela un comportamiento estable que le garantiza, en correspondencia, mayor receptividad.

El niño hipertónico presenta una multiplicidad de reacciones que traducen una cierta carencia afectiva, en la medida en que, por su exagerada producción motora, los diablillos provocan en las personas reacciones de ansiedad y rechazo. Gracias a su excesiva motricidad, el niño acusa por otro lado mayor poder de iniciativa y de tentativa, por lo que adquiere mediante este hecho las adquisiciones motoras fundamentales a su desarrollo, por sus propios medios.

La precocidad de la adquisición motora de la marcha puede originar, por ejemplo, obliteraciones afectivas, considerando los primeros desgastes materiales. A partir de aquí, determinados espacios están prohibidos y se instala la privación de movimiento. Esta sencilla situación es suficiente para alterar las relaciones afectivas madre-hijo y esto repercutirá en el desarrollo posterior del niño.

Por otro lado, el niño hipotónico no sólo encuentra un entorno afectivo conveniente y permisivo, sino que también inicia más rapidamente las relaciones entre cerebro y mano provocadas por la prensión. Lap prensión, como estructura de realización, depende de la corticalización y favorece la coordinación óculo-manual, elemento esencial de maduración mental.

Con manifestaciones motoras y caracteriales similares los niños pueden ser fáciles o difíciles, según el ambiente cultural y el nivel de tolerancia que los envuelva. Podemos comprender que la función tónica está relacionada con todas las manifestaciones de orden afectivo, emotivo, cognitivo y motor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s